Algoritmos de Google: ¿Qué es y cómo te afectan los algoritmos Pingüino y Colibrí?

Google dispone de algunos métodos para comprobar que las webs que hay en su buscador siempre cuentan con la calidad necesaria. Si se cumplen a rajatabla las directrices de Google se pueden llegar a alcanzar las primeras posiciones y, por ende, conseguir mayores conversiones.

¿Sabías que Google actualiza sus algoritmos unas 500 veces al año? Esto quiere decir que cada día hay un cambio… o más de uno.

Aunque la gran mayoría de ellos no son demasiado intrusivos (el usuario ni tan siquiera se da cuenta de sus efectos) lo cierto es que hay otros que pueden desbaratar completamente las ganancias que tiene tu web.

Realmente si siempre hemos seguido sus normas no tenemos nada de lo que preocuparnos. Sin embargo, cualquier SEO experto sabrá que Google es muy caprichoso y lo que le gusta hoy ya no le gusta mañana… por lo que sabe que siempre hay que ir detrás de él como si fuera un niño pequeño.

Sus algoritmos más importantes son el Panda, Pingüino y el Colibrí, pero, por limitaciones de espacio, solamente vamos a ver los dos últimos.

¿Eres webmaster y todavía no los conoces? Pues deberías aprender todo lo que puedas sobre ellos cuanto antes.

Pingüino

El algoritmo Pingüino es muy conocido a la hora de tirar abajo las posiciones de las webs. Básicamente se centra en analizar las diferentes técnicas de posicionamiento que utiliza alguna web para eliminar aquellas que se consideren abusivas o que infrinja alguna de sus normas.

En uno de los puntos más conflictivos en los que se ha centrado es en evitar los enlaces de pago; es decir, aquellos enlaces que los usuarios compran en webs de autoridad para conseguir aumentar el poder de su web.

Además, tampoco se permiten que los intercambios sean recíprocos; poner un enlace en una web en la que, a su vez, te están apuntando con un nuevo enlace.

Se intenta evitar también que se compartan enlaces en diferentes temáticas que no tengan nada que ver. Por ejemplo: si tienes una página de videojuegos no podrás relacionarla con una de puericultura… no obstante, siempre hay pequeños trucos para conseguir hacerlo sin ser detectados por el algoritmo.

Uno de los puntos clave en los que se ha centrado el algoritmo pingüino es analizar las llamadas granjas de enlaces (un error crucial en el posicionamiento de internet). Son lugares donde los usuarios ponían todos los enlaces que quisieran en diferentes categorías.

Esta técnica funcionó muy bien en un principio haciéndote elevar de posiciones en muy poco tiempo. Sin embargo, en el momento en el que se aplicó este algoritmo miles y miles de webs cayeron de forma estrepitosa haciendo que el método quedase completamente inutilizado.

Colibrí

Colibrí es una de las estrategias de Google más recientes siendo lanzada de nuevo para vigilar la calidad de cada página web. La idea que se tiene con este algoritmo es intentar que Google sea lo menos parecido a un robot posible.

Esto puede parecer absurdo pero cada vez lo hace mejor: es capaz de analizar las preguntas para ofrecer al usuario exactamente lo que está buscando. Para ello analiza meticulosamente los resultados de búsqueda con el objetivo de desechar todos aquellos resultados que no se consideren eficientes.

También da mucho valor a la optimización de contenidos de calidad utilizando palabras claves relevantes. Es decir: aquellas con alto valor de búsqueda que la gente suele emplear para encontrar contenidos.

Estas palabras deben de ser repetidas en un porcentaje adecuado que suele oscilar entre el 1%-2,5% de densidad de palabra.

Lo que Google intenta hacer con este algoritmo es que las búsquedas no sean tan estrictas como las entendería un robot si no que las adapta para que cualquier tipo de usuario pueda comprenderlas mucho mejor.

Ahora ya conoces un poco más sobre estos dos algoritmos que son cruciales.

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