¿Regula nuestra mente a nuestra salud intestinal?

¿Puede interferir la mente en la microbiota intestinal? (microbiota, flora intestinal, probioticos, prebióticos, Psicodisbiosis, Psychodysbiosis)

Más del 25% de las personas presentara en algún momento de su vida una enfermedad derivada de la mente, según la Encuesta Nacional de Epidemiología Psiquiátrica; estas enfermedades pueden ser depresión, la ansiedad o trastornos afectivos, los cuales desarrollan hábitos de conducta ligados a la alimentación diaria y afectan tambien la microbiota, conocida como flora intestinal.

Funcionamiento de la flora intestinal

El conjunto de bacterias que están alojadas en el tubo digestivo forman la microbiota intestinal, comúnmente llamada flora intestinal, en el cuerpo humano se calcula que existen aproximadamente 2.000 especies de bacterias diferentes, en las que solo cien (100) podrían ser dañinas, en la flora intestinal se describen tres (3) tipos de procesos  fundamentales: de protección, metabólicas o nutritivas y tróficas, estos son un factor clave para el buen desarrollo de algunos órganos.

 

No solo se ven los efectos locales sobre el desarrollo del intestino (delgado y grueso), sino también cambios en la maduración normal del cerebro, el corazón, los pulmones y el sistema inmunitario.

 

 

Las emociones que experimentamos pueden influir en los microorganismos que viven en nuestro interior.

Las conclusiones de este estudio, liderado por el experto en probióticos y socio científico de la SEPYP José Antonio Sánchez, fueron presentadas en La facultad de medicina de la universidad de Santiago de Compostela en el congreso de la Sociedad Española de Probióticos y Prebióticos (SEPyP).

Psicodisbiosis (Psychodysbiosis) es la nomenclatura usada por primera vez para definir este proceso, este novedoso concepto; un paradigma que se emplea para entender mejor la microbiota intestinal, Los científicos y expertos han comprobado que las variaciones en el microbioma humano pueden causar ansiedad, depresión, sumándose dolencias físicas como los desórdenes intestinales.

El trabajo de investigación se destaca sobre la idea del como nuestra mente puede interferir en nuestra microbiota/flora intestinal y viceversa, algunos microorganismos tienen la capacidad de conectarse y entrar en comunicación con el cerebro y así propiciar cambios neuroquímicos y en la conducta. Cada vez saltan a la palestra más cursos de probióticos y prebióticos  ya que la evidencia científica que avala su uso es cada vez mayor

La principal función de la flora intestinal es la fermentación de los productos que comemos y que no son digeribles, también del moco intestinal producido por el colon. La fermentación de carbohidratos, fuente de energía y de alimentación para estas bacterias del colon; Los alimentos probióticos tienen microorganismos vivos mientras que los alimentos prebióticos son un tipo especial de fibra alimentaria, ellos equilibran las bacterias de la microflora y brindan mayor posibilidad en el tratamiento de la microbiota intestinal.

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